Lo que encontraron al “rompevidrios”
Lo que encontraron al “rompevidrios”
La detención del expolicía municipal Víctor Hugo N., conocido por algunos como “el francotirador” o “el rompevidrios”, habría tomado un rumbo mucho más amplio de lo que inicialmente se esperaba. Lo que parecía ser un caso relacionado únicamente con daños a negocios particulares, instituciones bancarias e infraestructura pública terminó abriendo una investigación que apunta hacia posibles conexiones de mayor alcance.
De acuerdo con información cercana al caso, durante los aseguramientos realizados tras su detención no solamente habrían localizado objetos que presuntamente lo relacionan con los actos de sabotaje que se le investigan, sino también herramientas tecnológicas y otro tipo de información que habría dejado sorprendidos a los propios investigadores.
Y es que, según trascendió, lo encontrado habría permitido establecer posibles vínculos con un grupo de operadores que durante los últimos años habría tenido presencia al interior de la corporación municipal y que estaría relacionado con diversas actividades de presión, señalamientos y campañas desde el anonimato, y zabotaje a infraestructura pública.
Lo que habría generado mayor sorpresa es que dentro de la información asegurada aparecerían elementos que presuntamente relacionan a Víctor Hugo N. con perfiles políticos y de propaganda ligados a Morena, entre ellos la diputada Brenda Ríos y el exalcalde Marco Quezada, quien actualmente también forma parte del escenario político de dicho partido.
La investigación, señalan fuentes cercanas al caso, también estaría siguiendo la pista de otros expolicías municipales y algunos elementos en activo que ya habrían sido identificados por las áreas de inteligencia, luego de detectar posibles conexiones y comunicaciones entre los involucrados.
Lo que las autoridades esperaban encontrar eran únicamente evidencias sobre los daños materiales que se le atribuyen; sin embargo, el hallazgo de información adicional habría cambiado completamente el panorama, al abrir la posibilidad de que detrás de estos hechos existiera una estructura con mayor organización y coordinación.
Y como suele suceder en investigaciones de este tipo, una de las piezas clave será la información que pueda aportar el propio detenido.
Por ahora, el caso apenas comienza a revelar sus alcances. La pregunta que permanece sobre la mesa es hasta dónde llegará la información encontrada y quiénes más podrían aparecer relacionados conforme avance la investigación. Porque, al parecer, lo asegurado habría sido mucho más de lo que inicialmente esperaban encontrar.
La detención del expolicía municipal Víctor Hugo N., conocido por algunos como “el francotirador” o “el rompevidrios”, habría tomado un rumbo mucho más amplio de lo que inicialmente se esperaba. Lo que parecía ser un caso relacionado únicamente con daños a negocios particulares, instituciones bancarias e infraestructura pública terminó abriendo una investigación que apunta hacia posibles conexiones de mayor alcance.
De acuerdo con información cercana al caso, durante los aseguramientos realizados tras su detención no solamente habrían localizado objetos que presuntamente lo relacionan con los actos de sabotaje que se le investigan, sino también herramientas tecnológicas y otro tipo de información que habría dejado sorprendidos a los propios investigadores.
Y es que, según trascendió, lo encontrado habría permitido establecer posibles vínculos con un grupo de operadores que durante los últimos años habría tenido presencia al interior de la corporación municipal y que estaría relacionado con diversas actividades de presión, señalamientos y campañas desde el anonimato, y zabotaje a infraestructura pública.
Lo que habría generado mayor sorpresa es que dentro de la información asegurada aparecerían elementos que presuntamente relacionan a Víctor Hugo N. con perfiles políticos y de propaganda ligados a Morena, entre ellos la diputada Brenda Ríos y el exalcalde Marco Quezada, quien actualmente también forma parte del escenario político de dicho partido.
La investigación, señalan fuentes cercanas al caso, también estaría siguiendo la pista de otros expolicías municipales y algunos elementos en activo que ya habrían sido identificados por las áreas de inteligencia, luego de detectar posibles conexiones y comunicaciones entre los involucrados.
Lo que las autoridades esperaban encontrar eran únicamente evidencias sobre los daños materiales que se le atribuyen; sin embargo, el hallazgo de información adicional habría cambiado completamente el panorama, al abrir la posibilidad de que detrás de estos hechos existiera una estructura con mayor organización y coordinación.
Y como suele suceder en investigaciones de este tipo, una de las piezas clave será la información que pueda aportar el propio detenido.
Por ahora, el caso apenas comienza a revelar sus alcances. La pregunta que permanece sobre la mesa es hasta dónde llegará la información encontrada y quiénes más podrían aparecer relacionados conforme avance la investigación. Porque, al parecer, lo asegurado habría sido mucho más de lo que inicialmente esperaban encontrar.