En lo que se consolida como la movilización de protesta más grande en la historia de Estados Unidos, aproximadamente 8 millones de ciudadanos participaron este sábado en la jornada nacional «No a los reyes». Con más de 3 mil eventos distribuidos desde Nueva York hasta pequeñas localidades en estados tradicionalmente conservadores como Idaho y Kentucky, la consigna unificada fue el rechazo absoluto a la agenda derechista de Donald Trump, sus políticas migratorias y la intervención de fuerzas federales en ciudades santuario.
Nueva York se convirtió en el epicentro del descontento con una marcha que superó los 350 mil asistentes, extendiéndose desde Central Park hasta la calle 34 y obligando a la apertura de rutas paralelas por Broadway. Figuras como el actor Robert De Niro y el reverendo Al Sharpton encabezaron el contingente, denunciando lo que calificaron como una «amenaza existencial» a la libertad constitucional. De Niro fue tajante al señalar que el actual régimen ha sobrepasado los límites de cualquier presidencia previa, exigiendo un freno inmediato a las acciones de la Casa Blanca.
En las Ciudades Gemelas de Minnesota, unas 200 mil personas se reunieron en un acto simbólico de resistencia contra las operaciones de ICE, contando con la presencia del senador Bernie Sanders y el músico Bruce Springsteen, quien estrenó su tema «Las calles de Mineápolis». Sanders advirtió que el futuro de la democracia está en juego y que esta movilización no es el fin de la lucha, sino el inicio de un movimiento de resistencia civil sin precedentes que busca recuperar el control institucional frente al autoritarismo federal.
La jornada «No a los reyes» cerró con un balance de 3 mil 300 eventos coordinados a través de plataformas civiles, superando la participación de las marchas de octubre de 2025. Mientras en Washington los manifestantes llevaron la protesta hasta las residencias de los asesores presidenciales, en ciudades como Chicago y Los Ángeles el mensaje fue el mismo: un rechazo total a la figura de un mandatario que actúa por encima de la ley. Los organizadores ya convocan a talleres de capacitación en todo el país, asegurando que la presión social se mantendrá firme hasta lograr un cambio de rumbo en la política nacional.