Mercadito pega a la carestía y pone al municipio en la jugada

El llamado Mercadito Chihuahua no fue un evento menor. Puso sobre la mesa lo que ya nadie puede ocultar, la economía nacional tiene contra las cuerdas a las familias. Que dos mil vecinos de colonias de clase media y media alta acudieran por paquetes de canasta básica con descuentos de hasta 50 por ciento no habla de oportunidad, habla de necesidad. Y se movió desde grupos de WhatsApp, con respuesta inmediata.

Aquí no hubo improvisación. Tere Castillo desde la Central de Abastos, junto con Canaco y el alcalde Marco Bonilla, venían trabajando el programa Mercadito más barato. El resultado no solo alivió el gasto familiar, también empujó la economía directa de proveedores locales y fortaleció el circuito comercial desde la Central. Es una jugada que impacta en dos frentes.

La señal ya se vio. Vecinos de otros sectores pidieron que llegue a sus colonias. Si se extiende a zonas más golpeadas puede convertirse en un respiro real. Y también en una carta fuerte del municipio, una bandera con impacto tangible que podría pesar en el siguiente proceso, justo cuando la economía nacional sigue sin dar respuestas claras.

*Morena empuja al Cuco y luego se lava las manos*

En Morena conviven dos cúpulas que hoy coinciden en algo, la élite empresarial y los comunistas de discurso viejo quieren vender que Héctor el Cuco Ochoa es el candidato del PAN. No es así. Es el perfil que el PAN quisiera ver en la boleta impulsado por Morena bajo una lógica simple, contra él cualquiera compite con ventaja. Mientras tanto, el Cuco tiene respaldo, pero no promoción, de Marcelo Ebrard y de Yeidckol Polevnsky, lo que lo mantiene vigente sin convertirlo en apuesta formal.

Dentro del propio Morena lo describen como un personaje sin peso real, construido más en redes que en territorio. Caer bien en todos lados de forma forzada no sustituye calle. Y en un partido donde varios ya gobiernan sin pisar colonia más que en montajes, el caso del Cuco es más evidente. Desde su círculo cercano acusan que la guerra sucia interna no es espontánea, señalan directamente a una diputada del Congreso del Estado como origen de los golpeteos contra perfiles del propio Morena.

Aun así Morena insiste en endosarlo al PAN mientras deja correr sus aspiraciones. Si de verdad fuera apuesta panista, ya lo estarían empujando sin reservas. Lo que queda es un partido desordenado en la capital, sin control de narrativa ni de cuadros, que prefiere culpar afuera mientras la disputa real sigue adentro.

*Aspirantes del PAN exigen reglas y exhiben incertidumbre interna*

En el PAN de Chihuahua ya no hay paciencia. Quienes buscan alcaldías o la gubernatura están pidiendo una sola cosa a la dirigencia nacional de Jorge Romero Herrera, claridad en el método de registro. No es un capricho, es supervivencia política. Están invirtiendo capital económico y quemando capital político sin saber a qué reglas se van a someter, y eso ya generó tensión real dentro del partido.

El punto crítico es el riesgo. Hoy el temor es claro, quien se registre para gobernador podría quedarse fuera de cualquier otra opción, lo mismo para alcaldes que aspiren y luego no puedan competir por una diputación u otro cargo. Eso no solo afecta al aspirante, arrastra equipos completos que dependen de esas decisiones. Sin reglas definidas, lo que hay es incertidumbre y apuestas a ciegas.

El mensaje ya llegó también a la dirigencia estatal encabezada por Daniela Álvarez Hernández, pero ahí el problema se agrava. La ven como juez y parte en el proceso, lo que mina confianza. Así, mientras no haya definición, el PAN no solo retrasa su estrategia, también desgasta a sus propios cuadros en plena antesala electoral.

Por MoneroMx