Un juez de control impuso prisión preventiva justificada contra Ángel Jorel “N” y Kevin Anthony “N”, señalados como los autores materiales del asesinato del estilista Miguel de la Mora Larios, ocurrido en la exclusiva zona de Polanco. Durante la audiencia inicial de este viernes, la Fiscalía capitalina reveló que el grupo criminal cobró apenas ochenta mil pesos por ejecutar el crimen el pasado 29 de septiembre de 2025. Las investigaciones detallan que la ejecución se planeó en Tlatelolco y que Ángel Jorel “N”, de 19 años, fue quien disparó directamente contra la víctima al exterior de su negocio en la avenida Moliere antes de huir en una motocicleta.

La captura de los implicados fue resultado de un operativo coordinado entre el Centro Nacional de Inteligencia y las autoridades del Estado de México, logrando ubicar a los responsables tras meses de seguimiento. Ángel Jorel “N” ya se encontraba recluido desde marzo por delitos de narcomenudeo cuando se le notificó la orden de aprehensión por homicidio, mientras que su cómplice fue arrestado recientemente en Nezahualcóyotl. Estos sujetos se suman a José Eduardo “N”, el primer detenido del caso, quien presuntamente utilizó un «vehículo muro» para bloquear el paso de las patrullas y facilitar la fuga de los sicarios tras el ataque armado.

El proceso judicial contra los presuntos asesinos continuará el próximo 14 de abril, fecha en la que se definirá su vinculación formal a proceso tras la solicitud de duplicidad del término constitucional por parte de su defensa. La Fiscalía de la Ciudad de México enfatizó que las indagatorias siguen abiertas para identificar a los autores intelectuales y determinar el móvil detrás del homicidio que conmocionó a la alcaldía Miguel Hidalgo. La resolución de este caso busca frenar la impunidad en delitos de alto impacto que utilizan estructuras de sicariato a sueldo para operar en sectores comerciales de alta plusvalía.

La evidencia presentada por el Ministerio Público incluye el seguimiento por cámaras de videovigilancia que rastreó la ruta de escape desde Polanco hasta sus escondites en Azcapotzalco y el Estado de México; así se destacó en los reportes de la audiencia. El caso de «Micky Hair» pone en evidencia la vulnerabilidad de los negocios locales frente a grupos criminales organizados que reclutan a jóvenes para realizar ejecuciones directas. Con la permanencia de los acusados en prisión, las autoridades esperan desarticular el resto de la célula involucrada y garantizar justicia para la familia del reconocido estilista.

Por moneroVB