La próxima semana, el alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, comparecerá ante el Congreso del Estado, donde diputados lo llamarán a cuentas por sus recorridos fuera de su municipio, cada vez más señalados como campaña anticipada.
El problema no es que se mueva, sino cómo. Las giras dejaron de ser institucionales y se volvieron presencia constante en otras plazas, mientras en Juárez crecen los reclamos por abandono.
El malestar escaló con los bomberos, que ya piden priorizar la ciudad, y con una base juarense que resiente el descuido. Ahí es donde el costo político empieza a pesar.
El frente se le abre por dentro. Andrea Chávez, Martín Chaparro y otros aspirantes bajaron sus giras y ahora presionan para que el Congreso ponga orden, ante una dirigencia estatal rebasada.
No será trámite. Con legisladores de Morena y PT buscando escuchar directo a bomberos, la comparecencia pinta como ajuste interno. Y cuando la crítica viene de casa, obliga.
Miden a Salas en el PAN

El nombre de Julio Salas González, comisario de la DSPM, empezó a moverse como posible carta a una diputación local. No hay ruta formal. Es un globo para medir.
Puede ser posicionamiento sin compromiso, fuego amigo o distractor frente al desgaste del secretario estatal, Gilberto Loya Chávez. Nada confirmado, pero consistente con la lógica interna.
Dato duro: Salas conserva buena reputación dentro de la corporación y hacia afuera, algo poco común tras años en el mando. Eso lo vuelve vendible en territorio.
El PAN requiere perfiles operativos para distritos complicados. Si el ruido persiste, no es casual: ya lo midieron. La clave es si le piden el movimiento.
Y aun así, no sería descabellado pensar en otra ruta. Una diputación federal permitiría a Salas recorrer la entidad junto al virtual candidato a la gubernatura, Marco Bonilla, para defender en tierra los resultados en seguridad de Chihuahua. Ese activo, en campaña, pesa.
El PAN requiere perfiles operativos para distritos complicados. Si el ruido persiste, no es casual: ya lo midieron. La clave es si le piden el movimiento…. Aunque de manera expresa y directa él afirma que no va, le falta muy poco para cumplir con su retiro incluso.
Dejan a Cruz y Morena exhibe fisuras
El silencio fue total. Tras las pintas contra Cruz Pérez Cuéllar, alcalde de Ciudad Juárez, Morena no cerró filas, desapareció. Ni un legislador, ni posicionamientos, ni control de daños.
Calló Brigithe Granados, dirigente del partido, y también Juan Carlos Loera, senador de Morena, quien además ha sido de los primeros en criticar al alcalde desde dentro. Ni la dirigencia ni el senador salieron a respaldar a su presidente municipal.
Intentaron cargarlo a la oposición, pero el perfil del muralista no cuadra. Mick Martínez ha sido más cercano a posturas de izquierda crítica que al panismo, lo que incomoda más el origen del golpe.
La secuencia es simple, crítica interna, pintas y silencio. No prueba coordinación, pero sí deja claro algo, Cruz no tiene respaldo en su propio partido.
Y en política, cuando quienes tienen cargo no te defienden, no es olvido, es mensaje.