Ante el evidente cambio de narrativa del Gobierno Federal respecto a la fracturación hidráulica, técnica que hasta hace poco era calificada como un «sacrilegio» y que hoy es impulsada desde el centro del país el secretario general de Gobierno, Santiago De la Peña Grajeda manifestó que la generación de energía es una necesidad crítica para el futuro de México, por lo que el uso del fracking debe discutirse sin tabúes ideológicos.
De la Peña enfatizó que la responsabilidad de los servidores públicos es anteponer el interés ciudadano y basar las decisiones en criterios técnicos de expertos, más allá de los vaivenes políticos de cada administración.