La reciente inspección del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) en Chihuahua arrojó resultados favorables tras evaluar el estatus sanitario del estado. Durante la visita, las autoridades estadounidenses validaron tanto las prácticas tradicionales como el uso de tecnología innovadora, destacando la implementación de binomios caninos para la detección de riesgos, informó el secretario de Desarrollo Rural, Mauro Parada.
Aunque las conclusiones oficiales se entregarán en un plazo aproximado de diez días a través de Senasica, los avances en los protocolos de control brindan la certeza necesaria para gestionar el fin del cierre comercial, asegurando que Chihuahua cumple con las exigencias internacionales para proteger la salud animal en ambos lados de la frontera.
La posible reapertura de la exportación de ganado dependerá ahora de los acuerdos finales entre los gobiernos federales de México (Sader) y Estados Unidos (USDA), quienes trabajan en conjunto con la industria cárnica americana y los productores mexicanos, indicó el funcionario.
Mauro Parada enfatizó que esta colaboración técnica y política busca agilizar el restablecimiento del comercio para beneficiar la economía regional sin comprometer la seguridad sanitaria. Con este dictamen positivo, la entidad se posiciona en la etapa final de un proceso de certificación clave, donde la aplicación rigurosa de protocolos internacionales será el eje central para reabrir los cruces fronterizos a la industria ganadera chihuahuense.