El presidente Donald Trump elogió la «rapidez y valentía» del Servicio Secreto y las fuerzas del orden tras el tiroteo que interrumpió la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca. A través de su cuenta en Truth Social, el mandatario calificó la noche como «memorable» y confirmó que, pese a su intención inicial de continuar con el evento, se plegaría a las decisiones de seguridad. El incidente ocurrió minutos después del inicio de la gala, cuando detonaciones de arma de fuego obligaron a los más de 2,600 asistentes, entre ellos el gabinete presidencial y el vicepresidente JD Vance, a buscar refugio bajo las mesas mientras equipos tácticos tomaban el escenario.
Testigos en el lugar, como la veterana Erin Thiellman, describieron escenas de pánico al observar a un hombre armado con un rifle y cargadores caer cerca de la multitud tras los disparos. Aunque el sospechoso fue detenido de inmediato y la Casa Blanca confirmó que tanto el presidente como Melania Trump resultaron ilesos, el Servicio Secreto determinó la cancelación definitiva de la velada para asegurar el perímetro con helicópteros y un fuerte despliegue policial. Trump concluyó su mensaje reconociendo que la noche terminó de forma muy distinta a lo planeado, subrayando que la prioridad absoluta fue la protección de los presentes ante lo que pudo ser una tragedia de mayores proporciones.