El alcalde de Chihuahua, Marco Bonilla, exigió que el partido Morena rinda cuentas ante los señalamientos de la justicia estadounidense que vinculan al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y a otros nueve funcionarios con el Cártel de Sinaloa. El edil calificó como «lamentable» e «incongruente» la postura de los legisladores oficialistas, quienes anteriormente exigían transparencia en otros casos y ahora desestiman acusaciones formales por narcotráfico y sobornos. Para Bonilla, este escenario no es una sorpresa, sino la concreción de advertencias que se venían gestando meses atrás a nivel internacional, evidenciando una red de complicidad para el tráfico de drogas a cambio de apoyo político.

Bonilla cuestionó duramente la defensa que se ha montado desde el oficialismo, señalando que el silencio o la descalificación de las pruebas extranjeras solo profundiza la crisis de credibilidad del movimiento. Insistió en que la gravedad de los cargos —que incluyen conspiración para la importación de narcóticos— requiere una responsabilidad política inmediata que Morena ha evitado asumir, contrastando este silencio con la agresividad discursiva que el partido suele mostrar ante opositores. El alcalde concluyó que el impacto nacional e internacional del caso no permite salidas fáciles, urgiendo a que se aclare la relación de los implicados con el hampa antes de que el daño institucional sea irreversible.

Por moneroVB