Monerías:

 

Palenque y la lista ya escrita

La visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a Palenque no fue para hablar de Rubén Rocha, el narcotraficante declarado por el gobierno de Estados Unidos. El fondo real fue otro: pactar candidaturas de Morena rumbo al 2027. Y en ese reparto, el alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, no salió favorecido.

La señal fue inmediata. Andrea Chávez reapareció en redes sociales con sus temas clásicos, pero con una seguridad distinta. Mientras tanto, el grupo Coyoacán creyó que con la llegada de Ariadna Montiel a la dirigencia nacional de Morena ya tenía planchadas las candidaturas en Chihuahua. Se equivocaron.

A Ariadna Montiel le colocaron un candado político: Citlalli Hernández como secretaria del partido. Esa es la lectura fina. Morena no dejó la definición de candidaturas en manos de una sola corriente, mucho menos en Chihuahua, donde varios ya cantaban victoria antes de tiempo.

Las candidaturas comenzaron a definirse en Palenque. Ahí se mueven las piezas, desde la hacienda, como en su momento lo hacía Carlos Salinas de Gortari: sin aparecer en la boleta, sin dar la cara en público, pero con la mano metida en la sucesión. Y en Chihuahua, más de uno apenas empieza a entender que la lista ya estaba escrita.

La ruta de la basura

Y hablando de quienes ya se sentían candidatos, la ruta terminó siendo la basura. Muchos no entendieron lo que realmente anunció la Casa Blanca cuando confirmó que ampliará el catálogo de organizaciones designadas como terroristas o narcoterroristas. Algunos hasta aplaudían como focas, creyendo que era simple discurso político contra los cárteles. El problema es que siguen sin entender el tamaño de lo que viene.

Estados Unidos ya dejó claro que el combate dejó de ser solamente contra grupos armados visibles. Ahora el objetivo son las redes financieras, empresariales, logísticas y políticas que permiten mover dinero, mercancía y protección. Y ahí es donde entra Chihuahua. Porque dentro de las áreas de inteligencia y del Departamento de Justicia estadounidense ya comenzaron a poner bajo la lupa una estructura que durante años pasó desapercibida para muchos: la ruta de la basura.

No es una metáfora. Es literalmente una red de corrupción enorme, transnacional, que comenzó a llamar la atención de las autoridades estadounidenses. Durante mucho tiempo varios pensaron que solamente era un negocio inflado por corrupción local. Grave error. Estados Unidos ya comenzó a leer el tema como una estructura mucho más profunda de lo que algunos imaginan en Chihuahua. Incluso, dentro del propio gobierno mexicano ya tendrían conocimiento de parte de estas operaciones y de cómo la llamada ruta de la basura comenzó a cruzar niveles que dejaron de ser únicamente municipales o estatales.

Por eso muchos todavía no entienden la referencia cuando se habla de la ruta de la basura. Pero la van a entender pronto. Porque las áreas de inteligencia estadounidenses ya colocaron los ojos sobre ese esquema y aseguran que no falta demasiado para que el tema termine tocando directamente a Chihuahua. Y cuando eso ocurra, más de uno de los que hoy presume futurismo político va a descubrir que la candidatura menos importante será precisamente la suya.

Los operadores del 2027

Y mientras algunos siguen concentrados únicamente en las candidaturas, dentro del PAN ya comenzó a definirse otra ruta rumbo al 2027: la de los operadores políticos que realmente puedan generar votos. Ahí es donde empiezan a aparecer con más fuerza los nombres de Rafael Loera y Alfredo Chávez, aunque no necesariamente bajo el escenario que muchos imaginaban hace apenas unos meses.

En el caso de Alfredo Chávez, afirman que poco a poco comenzó a salir de la recta final rumbo a la candidatura por la alcaldía de Chihuahua. Sin embargo, dentro de Acción Nacional siguen viendo en él un perfil con futuro político importante, particularmente por su operación legislativa, su disciplina interna y la capacidad que ha mostrado para mantener control político dentro de la bancada panista en el Congreso del Estado. Por eso, aunque algunos ya no lo colocan en la primera línea por la capital, tampoco lo consideran fuera del mapa rumbo al 2027.

Distinto ocurre con Rafa Loera. Recientemente, en reuniones con empresarios y operadores políticos, comenzó a consolidarse una lectura cada vez más repetida: hoy podría aportar mucho más como operador estatal de estructura y movilización rumbo a la candidatura a la gubernatura, que buscando necesariamente una candidatura propia de primer nivel. Y es que dentro del PAN empiezan a reconocer algo que durante mucho tiempo minimizaron: necesitan perfiles capaces de generar votos reales y operación territorial constante.

Porque aunque de un día para otro cambió la percepción política alrededor de Morena, dentro del panismo también saben que competir contra la maquinaria de programas sociales y las dádivas distribuidas a través de los Bancos del Bienestar no será tarea sencilla. Por eso ya comenzaron a mover piezas y acomodar perfiles. Y en esa nueva ruta rumbo al 2027, Rafa Loera podría terminar convertido en mucho más que un secretario estatal, mientras Alfredo Chávez seguiría construyendo una carrera política que, lejos de apagarse, apenas estaría tomando nueva forma.

Por MoneroMx