El secretario de Desarrollo Humano y Bien Común, Rafael Loera, rechazó los señalamientos que acusan el uso de su cargo con fines electorales tras hacerse pública su aspiración a la alcaldía de Chihuahua. El funcionario afirmó desconocer el origen de dichas críticas y aseguró que la visibilidad de su dependencia se debe exclusivamente a resultados tangibles que no se habían visto en gestiones anteriores. «Pura chamba; aquí ahora sí que el trabajo mata grilla», sentenció Loera, subrayando que si la ciudadanía lo contempla para futuros cargos, será por la efectividad de su labor actual y no por estrategias políticas, pues considera que el pulso real no está en los ataques, sino en el trato directo con los chihuahuenses.
Respecto a su posicionamiento en las encuestas, donde compite con perfiles de trayectoria como Marco Bonilla o César Jáuregui, el secretario se dijo honrado y aseguró que el simple hecho de figurar junto a ellos ya representa una victoria personal. Ante el fenómeno de la «encuestitis», Loera desestimó los números variables y señaló que su mejor termómetro son las jornadas de doce horas recorriendo las calles con los «chalecos azules». Para el funcionario, enfrentar cara a cara el sentir de la población sobre el trabajo de la secretaría es la única vía para legitimar sus aspiraciones, dejando claro que su prioridad sigue siendo el territorio mientras los tiempos políticos definen su futuro.