El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, rechazó categóricamente la versión difundida por la cadena estadounidense CNN, la cual sugería una presunta participación de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en «operaciones letales» contra cárteles en territorio mexicano. Tras el reporte que vinculaba a la agencia con una explosión ocurrida el 28 de marzo en la carretera México-Pachuca, donde murió un objetivo criminal apodado “El Payín”, el funcionario federal descartó cualquier presencia operativa de agencias extranjeras en el país, calificando la narrativa como un intento de normalizar operaciones encubiertas o unilaterales que violan la soberanía nacional.
García Harfuch aclaró que, si bien existe una cooperación estrecha con Estados Unidos que ha derivado en importantes detenciones y aseguramientos de droga y armas, esta se limita estrictamente al intercambio de información y coordinación institucional. Subrayó que dicha colaboración se rige por los principios de responsabilidad compartida y respeto mutuo, sin subordinación alguna. Según el secretario, cualquier mecanismo de apoyo internacional se conduce formalmente a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores y el Gabinete de Seguridad, rechazando de tajo la existencia de unidades paramilitares extranjeras actuando en suelo nacional.
Por su parte, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) y la propia CIA también desmintieron la investigación periodística. Mientras la fiscalía mexiquense negó haber confirmado a CNN que se utilizó un artefacto explosivo oculto en el vehículo —precisando que la indagatoria sigue abierta y sin conclusiones definitivas—, la vocería de la CIA en Washington tildó el reporte de «información falsa y sensacionalista». Liz Lyons, jefa de Asuntos Públicos de la agencia, sentenció que tales afirmaciones solo sirven como campaña de relaciones públicas para los grupos criminales y ponen en riesgo la vida de ciudadanos estadounidenses.
La investigación de CNN afirmaba que la muerte de “El Payín” fue un «asesinato selectivo» ejecutado por la unidad Ground Branch de la CIA, comparando estas acciones con misiones antiterroristas en Medio Oriente. Sin embargo, ante el rechazo unánime de las autoridades de ambos países, la versión del medio queda descalificada como una narrativa que carece de sustento en los hechos. Con estas declaraciones, el Gobierno de México reafirma su postura de no permitir intervenciones extranjeras directas, manteniendo el control de la estrategia de seguridad dentro de los cauces legales y soberanos del Estado mexicano.