H. Cd. de Chihuahua.- La Secretaría de Seguridad Pública del Estado inició de manera formal el programa de Formación Inicial y Formación Inicial Equivalente dirigido a policías municipales de 16 regiones de la entidad, una acción estratégica diseñada para homologar los criterios operativos y certificar el estado de fuerza local. El titular de la dependencia, Gilberto Loya Chávez, destacó que la profesionalización permanente de las corporaciones policiacas es un eje fundamental para consolidar instituciones más eficientes, cercanas a la comunidad y con herramientas técnicas avanzadas para la protección de las familias chihuahuenses, buscando erradicar las deficiencias operativas que históricamente han afectado a los mandos de proximidad en las zonas rurales y urbanas.
El despliegue académico contempla una capacitación exhaustiva de mil 80 horas para los aspirantes de nuevo ingreso bajo el modelo de Policía de Proximidad, así como un curso intensivo de 540 horas para la regularización de los elementos que ya se encuentran en activo dentro de los diferentes municipios participantes. En esta primera etapa del proyecto se integraron formalmente 25 elementos provenientes de Hidalgo del Parral y cuatro del municipio de Batopilas, sumándose mediante convenios de colaboración interinstitucional agentes de demarcaciones como Ascensión, Ahumada, Balleza, Buenaventura, Cusihuiriachi, Jiménez, Madera, Moris, Namiquipa, Ocampo, Ojinaga, San Francisco de Conchos, Saucillo y Uruachi.
Para garantizar el correcto desarrollo de las actividades y evitar la deserción de los participantes por motivos económicos, el instituto policial del estado brinda un esquema de apoyo integral que cubre el hospedaje completo y la alimentación de las y los agentes durante el periodo que dure su formación especializada. Asimismo, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública mantiene un proceso de supervisión permanente para asegurar que cada uno de los efectivos inscritos cuente con sus respectivas evaluaciones de control de confianza plenamente vigentes en la base de datos oficial.
La estrategia de capacitación estatal se complementa con la actualización obligatoria del Certificado Único Policial, un requisito indispensable que avala que los oficiales cumplen de forma estricta con los estándares de probidad y competencia técnica dictados por el Sistema Nacional de Seguridad Pública. La implicación de este programa masivo de certificación busca blindar el actuar de las corporaciones frente a las constantes filtraciones del crimen organizado en las estructuras locales; la apuesta de la administración estatal pretende consolidar un mando coordinado real, donde los cuerpos de seguridad municipal dejen de ser el eslabón más débil de la cadena de justicia y operen bajo un esquema de confiabilidad institucional.