H. Cd. de Chihuahua.- El presidente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, y la dirigente estatal en Chihuahua, Daniela Álvarez, encabezaron un masivo respaldo político en las instalaciones de la Fiscalía General de la República en la Ciudad de México a favor de la gobernadora María Eugenia Campos Galván. Durante una conferencia de prensa realizada frente a las oficinas federales, Romero Herrera lanzó una dura advertencia al asegurar que el panismo y cientos de miles de ciudadanos saldrán a las calles «hasta donde tope» si el régimen autoritario de Morena pretende romper la ley y ponerle un dedo encima a la mandataria estatal.
La cúpula albiazul acusó formalmente al oficialismo de utilizar de manera facciosa el aparato de procuración de justicia para intimidar al Ejecutivo chihuahuense, argumentando que el hostigamiento obedece a que Campos Galván sí combatió frontalmente al crimen organizado mediante el desmantelamiento de narcolaboratorios en la entidad.
Por su parte, la gobernadora Maru Campos sostuvo que acudió a la cita con la dignidad y la frente en alto para defender que su único trabajo fue proteger a las familias de Chihuahua de las adicciones. La mandataria denunció el preocupante doble rasero del gobierno federal que abraza a delincuentes con solicitudes formales de extradición en el extranjero mientras persigue sin pruebas a quienes sí hacen valer la ley en los estados.
El cerco legal fue calificado por el abogado defensor Roberto Gil Zuarth como una estrategia inconstitucional de la FGR, detallando que el citatorio bajo el disfraz de una aparente entrevista testimonial ocultaba la burda intención de arrastrarla a una condición preimputativa; la implicación de este frente común panista cierra filas en torno a la gobernadora, elevando la disputa legal a un conflicto político de dimensiones nacionales que amenaza con desbordarse a las movilizaciones civiles si la federación insiste en sostener el acoso procesal.