H. Cd. de Chihuahua.- Un informe de la organización Human Rights Watch reveló que el gobierno de Estados Unidos deportó a México a 4 mil 353 ciudadanos cubanos en un periodo de 15 meses, convirtiéndolos en el grupo más afectado por las expulsiones de terceros países hacia territorio nacional. El documento titulado «Nos abandonan aquí a morir» detalla que entre enero de 2025 y marzo de 2026 la administración de Donald Trump envió a la frontera mexicana a un total de 12 mil 977 extranjeros no mexicanos, concentrando el país el 70 por ciento de estas repatriaciones extraordinarias; la organización denunció que las autoridades mexicanas aceptaron recibir a la población isleña sin ofrecerles residencia permanente o mecanismos reales de integración, dejándolos varados en condiciones de alta precariedad económica y de salud.
La investigación internacional puso al descubierto la existencia de un «acuerdo vigente no escrito» y carente de transparencia entre los gobiernos de México y Estados Unidos, el cual fue reconocido por el propio Departamento de Justicia estadounidense en documentos oficiales. Human Rights Watch acusó graves violaciones al debido proceso y al principio de no devolución, toda vez que cientos de migrantes —muchos de ellos adultos mayores con enfermedades crónicas— fueron desterrados a ciudades con altos índices de violencia y presencia del crimen organizado como Tapachula y Villahermosa, ignorando las alertas de secuestro vigentes; la implicación de este pacto informal se agrava con el colapso de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados y el recorte del financiamiento norteamericano a la ACNUR de 50 a solo 8 millones de dólares, sepultando las posibilidades de una regularización migratoria y forzando a miles de personas a subsistir en la clandestinidad.