H. Cd. de Chihuahua.- De frente y acompañada por la cúpula nacional del PAN, la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, se presentó ante la Fiscalía General de la República en la Ciudad de México para atender el citatorio por el «Caso CIA», donde acusó un uso político descarado de las instituciones federales.

La mandataria chihuahuense denunció que el requerimiento bajo la figura de testigo es una simulación tramposa que busca torcer la ley para fabricarle un caso e inculparla, atropellando con ello la protección constitucional de su cargo. Campos Galván defendió su gestión asegurando que su único trabajo fue combatir el narcotráfico para proteger a los niños de las adicciones, colaborando siempre de manera abierta con las autoridades federales antes de este proceso que calificó como una persecución institucional directa.

Durante su mensaje, la jefa del Ejecutivo estatal arremetió contra el doble rasero del régimen morenista, contrastando el acoso hacia su gobierno con la impunidad absoluta que se brinda a funcionarios de Sinaloa acusados de nexos criminales y cuyas extradiciones son solicitadas por el extranjero.

Al advertir que la Cuarta Transformación actúa por el miedo que le tiene a la realidad, Campos Galván enlistó los agravios del gobierno federal contra las madres buscadoras, los maestros y los niños con cáncer, señalando que el país está siendo destruido al abrazar a los delincuentes y perseguir a quienes aplican la ley; la implicación de este careo legal trasciende las fronteras locales, pues la gobernadora lanzó un llamado a la resistencia civil asegurando que la batalla es por las libertades de todo México y sentenció que, de la mano de los ciudadanos que no se dejan doblar, luchará en defensa de la patria hasta donde tope.

Por moneroVB