H. Cd. de Chihuahua.- El exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, el general Gerardo Mérida Sánchez, compareció este lunes ante la jueza federal Katherine Polk en la Corte del Distrito Sur de Nueva York, vistiendo uniforme de prisionero color café y sujeto con cadenas en la cintura y los pies. Durante la breve diligencia de 15 minutos, la juzgadora notificó que existe evidencia abundante en contra del mando militar y otorgó un plazo de 60 días para procesar las pruebas, advirtiendo de manera contundente que tras este caso vendrán olas de acusados, en alusión al grupo de diez funcionarios sinaloenses vinculados al Cártel de Sinaloa.
La reaparición del general en la corte neoyorquina echa por tierra la narrativa de defensa de la presidencia de México, que ha insistido en que no hay pruebas contra el exjefe policial, abriendo formalmente la ventana para que Mérida Sánchez negocie un acuerdo que lo convierta en testigo protegido a cambio de delatar al gobernador con licencia Rubén Rocha Moya.
El expediente penal detalla que el exsecretario cobraba sobornos mensuales en efectivo por más de 100 mil dólares por parte de la facción de Los Chapitos entre 2023 y 2024, utilizando el aparato estatal para proporcionarles alertas previas sobre operativos en narcolaboratorios y ordenando la captura exclusiva de bandas rivales.
Actualmente, tras su entrega voluntaria, el general permanece recluido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, donde comparte prisión con capos como Ismael “El Mayo” Zambada y Rafael Caro Quintero mientras espera su próxima audiencia fijada para el 4 de agosto de 2026. La implicación de este inicio de proceso en la corte norteamericana eleva el riesgo judicial para la estructura política de Sinaloa, ya que el general enfrenta cargos por conspiración de narcóticos y posesión de ametralladoras que conllevan una pena mínima de 40 años de prisión, dejando su libertad supeditada enteramente a la información que aporte sobre las redes de complicidad institucional con los hijos de Joaquín «El Chapo» Guzmán.