H. Cd. de Chihuahua.- Tres Doritos después, reapareció públicamente la mujer bautizada en redes sociales como «Lady T-Bone», quien hace unos días se volvió viral en todo el país tras insultar con comentarios clasistas a una despachadora de una gasolinera en la zona de La Cantera. La controversia original se desató cuando la conductora reclamó airadamente que le habían surtido menos combustible del que pagó, lanzando ofensas en las que echaba en cara a la trabajadora que andaba en camión y que vivía en una casa de Infonavit de cuatro por cuatro, denigrando a quien simplemente realizaba su jornada laboral.

Ahora, la mujer regresó al ojo público al participar en un video con el influencer «El del Corjet», donde se sumó a una dinámica para adivinar el costo del llenado de su tanque y aprovechó el espacio para dar su versión de los hechos.

Durante la grabación, aseguró que ella fue la agredida primero por las empleadas del establecimiento. Explicó que la situación comenzó entre risas debido al reclamo del combustible, pero que las trabajadoras escalaron el conflicto insultándola y llamándola «muerta de hambre».

Según su testimonio, durante el altercado físico le rompieron el limpiaparabrisas de su vehículo, le arrebataron el ticket de compra y la dejaron con rasguños en la cara y el brazo, detalles que afirmó fueron omitidos en los videos difundidos por los noticieros. A pesar de justificar que su violenta reacción se debió a que terminó por explotar ante los supuestos abusos, en ningún momento de la entrevista ofreció una disculpa pública por las expresiones discriminatorias que lanzó contra la empleada.

Finalmente, tras perder la dinámica del video por un margen de seis pesos, ironizó en tono de broma sobre cómo pagaría la cuenta e hizo el ademán de dejar un corte de carne T-Bone como garantía de pago.

En el video donde se exhibió el clasismo de la conductora, ella lanzó una serie de insultos despectivos dirigidos a la empleada y a los testigos, asegurando que la despachadora se veía corriente, de bajo mundo y como si viviera en Girasoles, en «esas casitas de Infonavit de 4×4», buscando marcar una superioridad por residir en la zona de La Cantera. Conforme el altercado escalaba, la mujer insistió en comparar cuentas bancarias, criticó a otra usuaria por utilizar el transporte público presumiendo poseer un vehículo de gama alta, y coronó sus provocaciones con una última ofensa clasista antes de retirarse de la sucursal: «Dile que si quiere un pedazo de pan, pinche hambrienta… Aquí tengo un T-Bone delicioso que voy a llegar a asar y te lo voy a pasar por la boca porque dudo mucho que lo conozcas».

Por moneroVB