H. Cd. de Chihuahua.- Luego de quedar bajo el reflector nacional y ser blanco de duras críticas que acusaron una marcada hipocresía por meterse con el embarazo de la senadora Andrea Chávez, la dirigente estatal del PAN, Daniela Álvarez Hernández, intentó matizar el golpe y aseguró que sus polémicas declaraciones sobre el «susto» en la frontera fueron fríamente manipuladas para construir una narrativa falsa.
La jefa del blanquiazul argumentó que su comentario se sacó de contexto tras ser cuestionada sobre si retaría a la legisladora juarense a cruzar a los Estados Unidos, afirmando ahora que ella jamás respaldaría una situación que pusiera en riesgo la salud de la madre o de la criatura.
El discurso de defensa de la líder panista, enfocado en reconducir el control de daños tras la exhibida pública, no tardó en tornarse al ataque para sacudirse la presión; lamentó que se recurra a la victimización y usó el espacio para lanzar acusaciones sobre presuntos nexos de figuras de Morena con el crimen organizado, mencionando directamente nombres como el de Adán Augusto López Hernández.
En un intento por desviar la atención del tropezón que contradice el tradicional discurso panista de la protección a la familia, Álvarez Hernández cerró su posicionamiento criticando la falta de rigor histórico de sus opositores, mofándose de que en las réplicas en video confundieran los nombres de los fundadores de Acción Nacional, un remate con el que buscó recuperar terreno político tras verse acorralada por el impacto de sus propias ironías.