Un histórico doblete sísmico de magnitudes 7.2 y 7.5 sacudió a Venezuela, provocando escenas de pánico generalizado en gran parte del territorio y la interrupción del servicio eléctrico en varias zonas de Caracas. De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el primer movimiento telúrico se registró cerca de la ciudad de San Felipe, estado de Yaracuy, seguido tan solo 39 segundos después por el sismo principal de mayor intensidad en la misma zona.

El fenómeno, catalogado entre los más potentes que han azotado a la nación sudamericana en más de un siglo, encendió las alertas de tsunami iniciales para diversas islas del Caribe y llegó a percibirse en regiones fronterizas de Colombia.

El ministro de Interior, Diosdado Cabello, informó que las evaluaciones preliminares confirman situaciones alarmantes y el despliegue inmediato de equipos de rescate debido al desplome de edificios y viviendas, concentrándose los daños estructurales más severos en los sectores de Altamira y Los Palos Grandes, en el este de la capital.

Mientras los servicios de emergencia trabajan en remover los escombros de las estructuras colapsadas, el USGS advirtió de forma inicial que es muy probable que el desastre sea generalizado, estimando de manera temprana la posibilidad de que la cifra de víctimas mortales oscile entre las 1,000 y 10,000 personas debido a la magnitud del siniestro.

 

Por moneroVB