El gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, anunció el despliegue de una asistencia humanitaria de 150 millones de dólares para Venezuela, luego de que dos terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 sacudieran el norte y centro de ese país. La catástrofe, ocurrida el miércoles por la tarde con apenas 39 segundos de diferencia, movilizó de inmediato a equipos especializados en búsqueda y rescate coordinados por el Departamento de Estado, el Comando Sur y brigadas de los condados de Fairfax y Los Ángeles, ante la ventana crítica para localizar sobrevivientes atrapados bajo los escombros.

El balance preliminar ofrecido por la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, arroja al menos 188 personas fallecidas, más de mil 500 heridos y decenas de desaparecidos, consolidando a este desastre como el más destructivo en la nación sudamericana en más de un siglo. La magnitud del impacto encendió las alarmas del Servicio Geológico estadounidense, el cual advirtió que la cifra de víctimas mortales podría escalar drásticamente debido a la fragilidad de la infraestructura urbana y la alta densidad poblacional en zonas golpeadas como La Guaira, donde edificios enteros colapsaron.

La millonaria bolsa de apoyo se dividirá para garantizar su operatividad en el terreno; unos 50 millones de dólares se entregarán de manera directa a organizaciones internacionales con presencia local como Visión Mundial, Samaritan’s Purse y el Programa Mundial de Alimentos, mientras que los 100 millones restantes ingresarán al fondo de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU. Además de los recursos económicos, Washington autorizó el uso de aeronaves militares fijas y rotatorias para establecer puentes logísticos y trasladar suministros hacia los puntos críticos del desastre.

Este despliegue de ayuda ocurre en un escenario de franca recomposición política para Caracas, apenas meses después de la detención de Nicolás Maduro y en pleno proceso de normalización de las relaciones diplomáticas entre ambos gobiernos. La emergencia ha sumado el apoyo inmediato de otros países del continente como Qatar, El Salvador, Chile y México, cuya mandataria Claudia Sheinbaum ya confirmó el envío de personal sanitario y rescatistas de la Secretaría de la Defensa Nacional para apuntalar las labores de emergencia en curso.

Por moneroVB