H. Cd. de Chihuahua.- Tras una jornada marcada por la incertidumbre y las intensas quejas de las federaciones afectadas, la FIFA optó por echarse para atrás y respetar la programación original para el trascendental duelo de octavos de final del Mundial 2026 entre México e Inglaterra.

Aunque por la mañana se había considerado adelantar el encuentro a las 12:00 horas debido a los pronósticos de intensas lluvias y tormentas eléctricas en la Ciudad de México —similares a las que ya habían retrasado el partido previo contra Ecuador—, fuentes especializadas como Alberto Lati, José Ramón Fernández y David Medrano confirmaron que el organismo internacional decidió finalmente mantener el silbatazo inicial a las 18:00 horas en el Estadio Azteca.

La marcha atrás de los organizadores obedeció a la inmediata y contundente presión ejercida por ambos cuerpos técnicos y sus respectivas dirigencias, quienes presentaron quejas formales al considerar que el cambio repentino trastocaba semanas de planificación logística, rutinas de alimentación y la recuperación física de los futbolistas.

De hecho, el seleccionador nacional Javier Aguirre calificó la propuesta de modificación como una «patada en el estómago» que no ofrecía ventaja alguna.

Con la polémica resuelta, el horario vespertino mantiene la expectativa a tope y parece favorecer la rutina del Tri, mientras que representará un esfuerzo físico extra y un complejo reto de adaptación para la escuadra de los Tres Leones debido al clima y la altitud de la capital del país.

Por moneroVB