H. Cd. de Chihuahua.- El secretario de Salud, Gilberto Baeza Mendoza, advirtió sobre la complejidad que representa el control de la tuberculosis en la entidad, explicando que el tratamiento médico requiere de un periodo cercano a los 40 días con tomas diarias ininterrumpidas. El funcionario señaló que en regiones como la Sierra Tarahumara, específicamente en comunidades como Urique, la constante movilidad de los habitantes provoca que los tratamientos se suspendan a la mitad, lo que obliga al personal de los centros de salud a rastrear a los pacientes en sus domicilios para evitar que se corte el esquema de curación.
Asimismo, alertó que las condiciones de hacinamiento que enfrentan los jornaleros agrícolas al bajar a trabajar a municipios como Cuauhtémoc o Delicias aceleran la propagación de la enfermedad antes de que los trabajadores retornen a las zonas serranas, lo que demanda una intervención conjunta con la Secretaría del Trabajo.
En un panorama epidemiológico distinto, el titular de salud destacó una disminución considerable en los casos de sarampión registrados en el estado en comparación con el año anterior, estimando la reducción en más del 90 o 92 por ciento, lo que mantiene la problemática bajo un control absoluto en territorio chihuahuense y lejos de la crisis que enfrentan otras entidades del país.
Al respecto, Baeza Mendoza puntualizó que, si bien se detectaron uno o dos casos aislados en la capital durante el último mes, la mayoría de los municipios se encuentran completamente limpios; además, precisó que tras haber colaborado previamente con asesorías hacia los estados de Jalisco y Guerrero durante sus brotes iniciales, actualmente no se han recibido nuevas notificaciones por parte de la Secretaría de Salud Federal ni de la Organización Mundial de la Salud respecto al cierre de alertas por país debido a los brotes activos en Michoacán, Guerrero y la región jalisciense.