El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio por concluidas las negociaciones y la tregua con Irán tras los recientes ataques contra embarcaciones comerciales en el Golfo Pérsico, lanzando una dura advertencia de combate inminente en el marco de la cumbre de la OTAN. Tras la declaración del mandatario, las fuerzas del Comando Central estadounidense (CENTCOM) ejecutaron una ofensiva aérea sobre más de 80 objetivos estratégicos de la Guardia Revolucionaria iraní, destruyendo sistemas de defensa, radares costeros y lanchas ligeras con el propósito de neutralizar las agresiones a los navíos mercantes.

Como respuesta inmediata a la intervención norteamericana, el cuerpo militar de Teherán bombardeó bases de Estados Unidos en Kuwait y Baréin, reportándose fuertes explosiones en zonas clave de su propio territorio como Bandar Abás y la localidad civil nuclear de Bushehr. La violenta fricción por el control del estrecho de Ormuz, donde el gobierno iraní pretende imponer cobros de tránsito y rechaza los corredores provisionales sugeridos por Omán, desató un repunte del 5 por ciento en los precios internacionales del petróleo ante el pánico generalizado por un desabasto global de hidrocarburos.

Por moneroVB