El exdirector interino de la DEA, Derek Maltz Sr., exhortó formalmente al Gobierno de México a integrarse a la Coalición Anticarteles de las Américas y ampliar la cooperación de seguridad con Washington, expresando su expectativa de que la presidenta Claudia Sheinbaum solicite la intervención de fuerzas militares estadounidenses para aniquilar a los grupos criminales.
El exfuncionario norteamericano argumentó que estas organizaciones no deben ser tratadas como delincuentes comunes, sino como terroristas muy sofisticados que libran una guerra química al utilizar drogas sintéticas como armas de destrucción masiva, desestabilizando comunidades y asesinando a ciudadanos estadounidenses a niveles récord.
La presión diplomática contrasta con la postura de la presidenta Sheinbaum, quien sostiene una línea de cooperación bilateral sin subordinación y mantiene el rechazo a cualquier presencia de tropas extranjeras en suelo patrio.
El amago surge en un contexto donde el vicepresidente JD Vance y el presidente Donald Trump han advertido sobre acciones militares unilaterales en la frontera si el gobierno federal no realiza el trabajo, desestimando la soberanía de nuestra nación. Pese a la retórica bélica de Washington, Maltz reconoció que la colaboración actual bajo el sello de inteligencia estratégica ha dado resultados sin precedentes históricos, destacando el desmantelamiento de laboratorios clandestinos con apoyo de drones estadounidenses, la captura de capos clave y el abatimiento del exlíder criminal «El Mencho».