H. Cd. de Chihuahua.- Detrás del ajetreo cotidiano del centro de la ciudad camina Paola Natalia Eliosa Manquero, una mujer que celebra hoy sus 62 años de edad con un andar que refleja décadas de giros inesperados, resiliencia y una fe inamovible.

A pesar de contar con tres títulos profesionales, dominio del idioma inglés, conocimientos en computación y una vasta experiencia laboral, la vida la ha llevado a enfrentar la prueba más dura: vivir en condición de calle. Lejos de pedir limosna o resignarse, su voz se alza en este día especial con la dignidad de quien solo exige una oportunidad para volver a empezar a través del trabajo.

Nacida en Camargo, Chihuahua, Paola Natalia vivió casi 28 años en Estados Unidos, donde se preparó, formó un hogar y trabajó activamente en el sector restaurantero y de atención al cliente.

Sin embargo, tras enfrentar un conflicto personal derivado de violencia doméstica y múltiples deportaciones, regresó a México. Al llegar a Chihuahua, la despojaron de sus pocas pertenencias y documentos, dejándola con lo puesto. Sin embargo, su carácter independiente la impulsó a buscar la manera de salir adelante por sí misma vendiendo cacahuates en la vía pública para costearse un techo temporal cuando los recursos se lo permiten.

Actualmente, sus días transcurren cerca del centro histórico, durmiendo en una camioneta estacionada sobre la calle Séptima. El calor extremo y la falta de privacidad han desgastado su salud física, pero no su templanza.
En sus palabras se percibe el peso del cansancio, pero también una firme exigencia de dignidad:

«Necesito poner los pies sobre la tierra en un techo y decir: esto es mío. Ya no quiero andar de limonera, mi amigo. Yo me he forjado y he sido independiente, y si no tengo me aguanto, y si tengo lo comparto.»

En el marco de su cumpleaños, Paola Natalia no busca compasión ni dádivas asistenciales; su objetivo es acceder a una oportunidad laboral digna que le permita valerse por sí misma y rentar un cuarto donde vivir de manera segura.

Posee experiencia como cocinera, mesera, cajera, gerente y preparadora de alimentos en reconocidas cadenas internacionales, y se declara lista para asumir cualquier reto laboral:

«No tengo la oportunidad de que alguien me dé un trabajo estable para poder seguir adelante con mi vida. Solamente una oportunidad, una patadita, un empujoncito para agarrar vuelo, es lo que necesito. En el principio sí se siente bien vivir en la calle, pero ya después no, créame que es muy doloroso, es muy peligroso.»

Para quienes deseen sumarse a apoyar a Paola Natalia en el día de su cumpleaños, ya sea con una oferta de empleo, apoyo para su estancia o donaciones personales —tomando en cuenta que utiliza ropa talla L (grande) y calzado del número 5—, se han dispuesto dos puntos de contacto y acopio en el centro de la ciudad: el establecimiento Amazonita, ubicado en la calle Coronado número 507, y el espacio de Revistas Loya.

También, para quien guste hacer llegar un donativo, este medio pone un número de tarjeta y se compromete a hacer entrega del recurso otorgado al número cuenta BBVA: 4152 3145 1820 8221.

Por moneroVB