Por: Tony Vargas
Buscando un punto de reflexión para mi opinión dominical había bastantes temas que abordar pero me topé con “Así aprenderás”, una serie coreana que plantea la creación de una agencia gubernamental ficticia, la Oficina de Protección de los Derechos Educativos, dotada de facultades extraordinarias para intervenir en las escuelas y meter en cintura tanto a alumnos abusadores como a docentes o padres corruptos.
Lo que vuelve sumamente potente a esta historia es cómo aborda la problemática del bullying desde absolutamente todas sus aristas, mostrándola de una manera cruda, honesta y brutalmente necesaria de entender, aunque por momentos parece quedarse corta frente a la terrible realidad que también se vive a diario en los planteles de México.
En la trama destaca un caso muy particular donde un maestro es víctima de una acusación que al final resulta ser falsa, pero con un trasfondo sumamente complejo e interesante que va más allá de la simple maldad de una estudiante y destapa las motivaciones profundas de los involucrados.
Es inevitable conectar esa historia con la tragedia del profesor Alberto Israel Jasso Cruz en la Ciudad de México, donde el peso de una denuncia y el linchamiento mediático terminaron en una decisión irreversible dentro de un sistema podrido que históricamente solo beneficia a los intereses de unos cuantos con poder y dinero.
Lo verdaderamente revelador de la serie es cómo muestra que, aunque suena catártico y casi utópico tener un organismo con “superpoderes” para poner orden, la solución no es tan simple ni pacífica.
Es un retrato casi distópico pensar que se necesita llegar a esos extremos para frenar el acoso escolar en todas sus formas o para desmantelar acusaciones infundadas.
Más allá de catalogar el caso del profesor Jasso como inocente o culpable, o de caer en señalamientos apresurados contra la estudiante implicada, la lección de fondo es la urgente necesidad de contar con instituciones reales que investiguen con debido proceso, sin apasionamientos en redes ni sesgos de poder.
Recomendada no solo para el magisterio, sino para cualquiera que busque entender la crisis de salud mental y el acoso en las aulas, esta historia nos recuerda que ni la muerte demuestra inocencia en automático ni una sola acusación equivale a una condena inmediata; la autoridad debe hacer su trabajo y limpiar sus vicios antes de que el juicio público termine por destruirlo todo.
La serie es de Netflix, es drama coreano y a veces puede ser un poco dramática pero les aseguro que no tiene desperdicio por los temas tan actuales y de relevancia en la coyuntura que vivimos localmente. Denle una oportunidad.