Chihuahua-Chihuahua.- La ciudad luz se ha convertido en una auténtica fortaleza urbana ante la inminente amenaza de un nuevo y violento estallido social. El gobierno francés ha ordenado un despliegue táctico sin precedentes de 70 mil policías, gendarmes, vehículos blindados, helicópteros y cañones de agua para hacer frente a una mega jornada de protestas convocada por sindicatos, agrupaciones estudiantiles y el resurgido movimiento de los «chalecos amarillos». El hartazgo colectivo por el encarecimiento del costo de vida ha llevado a las calles a miles de ciudadanos que, apenas la semana pasada, protagonizaron crudos enfrentamientos, saqueos a comercios y la quema indiscriminada de mobiliario público, en lo que se ha catalogado como los disturbios más severos de los últimos años en el país europeo.

 

El nivel de alerta y la paranoia institucional son tan críticos que monumentos emblemáticos como el Museo del Louvre y el Grand Palais anunciaron el cierre total de sus puertas, mientras que la prestigiosa feria de arte contemporáneo Art Basel Paris se vio obligada a cancelar su programa del fin de semana por la imposibilidad de garantizar la seguridad de sus visitantes y exclusivas exposiciones. Laurent Nuñez, ministro del Interior, advirtió que el Estado actuará con fuerza desproporcionada y sin margen de tolerancia ante el vandalismo orquestado por grupos radicales, prometiendo severas consecuencias penales para los alborotadores. A este hervidero de tensión social en la capital, se suma una masiva contramarcha en la ciudad de Orléans, donde miles de manifestantes de izquierda buscan entorpecer el desarrollo del congreso nacional del partido encabezado por Marine Le Pen de cara a las próximas elecciones presidenciales.

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Por MoneroMx