H. Cd. de Chihuahua.- La reciente implementación de la nueva Ley de Movilidad en el estado trae consigo modificaciones profundas orientadas a regular la conducta de los automovilistas y transformar la operación de las corporaciones policiales en las calles.
Gilberto Loya, secretario de Seguridad Pública Estatal, destacó que la normativa ya se encuentra plenamente vigente e introduce exigencias directas para los elementos de tránsito y vialidad en el territorio chihuahuense, señalando que la ley contempla una serie de artículos que ya fueron publicados y presentados formalmente.
Entre los cambios más relevantes destaca la obligatoriedad en el uso de cámaras de solapa para todo el personal de la subsecretaría de movilidad, una medida con la que buscan transparentar la actuación policial ante la ciudadanía.
Al respecto, el funcionario subrayó que ya están haciendo lo necesario para ponerse al corriente con este equipamiento, incorporando además sanciones severas o de mayor alto calado para el uso de distractores al volante, como textear en el teléfono celular, y reiterando la obligatoriedad del uso de sillas infantiles para menores de edad en los vehículos.
El titular de la Secretaría de Seguridad Pública indicó que uno de los apartados más delicados corresponde a las penalizaciones aplicadas a quienes conducen bajo el influjo del alcohol o alguna droga. Si bien la ley ya contemplaba la retención de vehículos y multas elevadas para estos casos, la reforma actual introduce un agravante punitivo directo si estas personas provocan un accidente fatal, advirtiendo que se sanciona a un costo más alto para disuadir este tipo de conductas riesgosas que ponen en riesgo la vida de terceros.
Ante este panorama, la dependencia hizo un llamado urgente a la conciencia ciudadana para priorizar las medidas preventivas antes de tomar el volante, recordando que el exceso de velocidad y el consumo de alcohol continúan siendo los principales detonantes de tragedias viales en las calles locales.