H. Cd. de Chihuahua.- Durante el año pasado, la procuración de justicia en el país acumuló un panorama saturado al registrar más de dos millones de carpetas de investigación y delitos denunciados, según revelan las cifras del censo oficial del instituto de estadística. Del total nacional, la fiscalía estatal aportó decenas de miles de indagatorias iniciadas, evidenciando el volumen constante de trabajo que enfrentan las oficinas locales en su labor diaria.
A pesar de los esfuerzos operativos en el territorio estatal, el cierre del periodo dejó miles de procedimientos sin concluir tanto en su fase inicial como complementaria, lo que mantiene un fuerte rezago procesal en los juzgados y agencias investigadoras. Esta acumulación constante frena la resolución pronta de los asuntos legales y evidencia los cuellos de botella institucionales dentro del sistema de persecución penal.
Para despresurizar este escenario, las autoridades locales recurrieron a mecanismos alternativos de solución de controversias con la apertura de miles de expedientes enfocados principalmente en materia penal de adultos y una menor proporción en justicia para adolescentes. Sin embargo, estas vías alternas resultan insuficientes frente a la marea de denuncias que continúan ingresando y saturando la capacidad operativa de las fiscalías.