El proceso electoral de 2027 para la ciudad de Chihuahua deja hoy más cuestionamientos que análisis. Porque análisis sobran, matemáticas también y escenarios para todos los gustos. Probablemente la decisión ya esté tomada y sea inamovible. Sin embargo, quedan preguntas que merecen respuestas. En la contienda pública aparecen Santiago de la Peña, César Jáuregui, Alan Falomir, Rafa Loera, Manque Granados y Jorge Soto. Pero más allá de los nombres, los cuestionamientos son otros:
¿Cómo lograr que la unidad que hoy existe entre grupos se convierta en una verdadera unidad dentro del PAN?
¿Qué se necesita para sanar las heridas políticas antes del proceso electoral y qué tanto podrían influir en los resultados de 2027?
¿Cómo garantizar que todos los panistas tengan el mismo valor y participación en las decisiones, independientemente de su trayectoria, grupo o de si son considerados neopanistas?
Si existe voluntad de unidad, ¿qué falta para construir una fotografía en la que todos respalden a quien finalmente sea el candidato o candidata?
¿Qué tipo de militancia necesita el PAN para enfrentar el 2027: panistas institucionales y disciplinados o panistas críticos, rebeldes y democráticos, capaces de fortalecer al partido desde sus diferencias?
Pensar en una unidad absoluta sería casi una ilusión. Por un lado están quienes defienden que las candidaturas deben permanecer en manos de panistas de trayectoria; por otro, quienes consideran necesaria la apertura a perfiles externos y una disciplina partidista que permita avanzar.
El verdadero desafío será encontrar un equilibrio entre institucionalidad, democracia interna y participación.
Hoy ningún análisis frío ni cálculo electoral responde por sí solo estas interrogantes. Porque una cosa es ganar una candidatura y otra construir las condiciones para ganar una elección. La pregunta de fondo es cómo llegará el PAN al 2027 y, sobre todo, si logrará convertir sus diferencias en fortaleza. Por ahora, hay más dudas que respuestas.
*Marco Bonilla y El Cabrito*
Nadie se fue sin tomarse su foto con Marco Bonilla y Karina Olivas, vecinos de diversas colonias de la ciudad, fueron convocados por Alan Falomir a una reunión de amigos, donde el invitado fue el abanderado para defender a la patria, la familia y la libertad.
Por fotos y videos que ya circulan en grupos de Whatsapp, vimos que Bonilla fue muy arropado por la estructura de «El Cabrito» y ninguno dudó en reiterarle su apoyo sobre todo, porque están concienres que en otros estados Morena ha dejado solo inseguridad, corrupción y saqueo al dinero público.