Chihuahua-Chihuahua.- El sector empresarial en México ha reprobado de manera contundente en materia de bienestar organizacional, al obtener una deficiente calificación de apenas 58 sobre 100 puntos posibles en el más reciente estudio del Lenz Indicator. Esta evaluación pone al descubierto una preocupante y extendida realidad corporativa: la llamada flexibilidad laboral en el país es, en la gran mayoría de los casos, una mera simulación que no otorga verdadera autonomía a los colaboradores sobre la gestión de su tiempo.

El análisis estadístico reveló que, si bien el 81 por ciento de las compañías evaluadas presume públicamente ofrecer modalidades de trabajo a distancia o esquemas de horarios modificables, la realidad interna dicta que el 67 por ciento de ellas carece por completo de políticas formales que permitan al trabajador autogestionarse, pausar sus actividades o tomar descansos libremente durante su jornada.

 

Los expertos y analistas detrás del estudio atribuyen esta resistencia al cambio a la arraigada y tradicional cultura laboral mexicana. Este modelo obsoleto se caracteriza por contar con líderes sumamente desconfiados que priorizan la vigilancia presencial extrema y la microgestión, evidenciando una preocupante incapacidad gerencial para dirigir equipos a distancia enfocados en la productividad.

Desafortunadamente, esta falsa sensación de libertad administrativa está provocando severos estragos en la salud física y mental de la fuerza laboral a nivel nacional. La consultora advirtió enfáticamente que mantener el estricto control de horarios por encima del cumplimiento de resultados dispara de forma dramática los niveles de agotamiento crónico, incrementa exponencialmente el riesgo de padecer síndrome de burnout, provoca cuadros de estrés severo y es el principal detonante de la incesante rotación de personal que hoy golpea a las empresas.

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Por MoneroMx