Una agente de la oficina del alguacil del condado de Columbia, en Wisconsin, fue hospitalizada de emergencia tras sufrir una intoxicación accidental mientras procesaba el ingreso de un detenido. El incidente ocurrió el pasado 31 de marzo, cuando la oficial manipulaba billetes incautados a José Fredy Rodríguez Acuña; al desplegar el dinero, una sustancia pulverulenta se dispersó en el aire y entró en contacto directo con su rostro. Pruebas posteriores confirmaron que el polvo era una mezcla extremadamente peligrosa de fentanilo y cocaína, compuestos que pueden resultar letales incluso en dosis mínimas por inhalación o contacto cutáneo.

La reacción de la agente fue inmediata, lo que obligó a sus compañeros a administrarle Narcan, el antídoto de emergencia utilizado para revertir sobredosis de opioides. Gracias a esta intervención rápida y al traslado urgente a un hospital cercano, el sheriff Roger Brandner informó que la funcionaria se encuentra estable y se espera su recuperación total. Este caso ha encendido las alarmas sobre los riesgos que enfrentan los oficiales no solo en las calles, sino dentro de los centros de detención, donde la manipulación de evidencia y pertenencias contaminadas representa una amenaza latente para el personal penitenciario.

El detenido, José Fredy Rodríguez Acuña, de 25 años, había sido arrestado inicialmente durante un control de tránsito por posesión de estupefacientes. Tras el incidente en la cárcel, se le fijó una fianza de mil dólares, pero la Agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) presentó una solicitud de retención migratoria, lo que derivó en su traslado a custodia federal. El reporte oficial subraya que es una práctica común, aunque sumamente riesgosa, que los sospechosos oculten narcóticos entre sus pertenencias personales o dinero en efectivo para intentar introducirlos a las prisiones.

 

Este suceso refuerza la necesidad de actualizar los protocolos de seguridad y el entrenamiento en el manejo de sustancias sintéticas en Estados Unidos. El sheriff Brandner destacó que el peligro «no termina en la calle» y elogió la preparación de su equipo para responder ante una emergencia potencialmente mortal. La investigación continúa mientras las autoridades locales reiteran la importancia de que todo el personal de seguridad cuente con equipo de protección y dosis de Narcan disponibles, dado el aumento en la circulación de drogas sintéticas de alta potencia que ponen en jaque la integridad de los primeros respondientes.

Por moneroVB