La imposición de una visión unilateral desde el centro del país es el peligro más grave que presenta la reforma electoral de Morena; así lo denunció el secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña Grajeda, tras el avance del «Plan B» en 17 estados de la República.

El funcionario sostuvo que el proyecto pretende imponer la ideología de un solo partido a todos los mexicanos, rompiendo con el avance democrático consolidado en las últimas tres décadas. De la Peña subrayó que el asalto a la organización interna de los ayuntamientos no es solo un ajuste administrativo, sino una violación directa a la soberanía de los estados y a la autonomía de los municipios para autodeterminar su forma de gobierno.

El fracaso del «Plan A» dio paso a una estrategia que ahora busca dañar las instituciones encargadas de mantener la estabilidad política del país; según explicó el secretario al analizar el panorama legislativo y enfatizó que, aunque la reforma ya cuenta con el aval de la mayoría de los congresos locales, el debate en Chihuahua será un espacio para consolidar la postura de quienes ven al país de una forma diferente y plural.

Por moneroVB