La masacre perpetrada en la zona arqueológica de Teotihuacán ha provocado una crisis diplomática tras confirmarse que una de las víctimas fatales es de nacionalidad canadiense. La ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Anita Anand, y el embajador Cameron MacKay lamentaron el ataque armado, señalando que otra persona del mismo país resultó herida y recibe atención médica. La embajada británica en México también emitió mensajes de alerta a sus ciudadanos ante la gravedad del incidente, que dejó un saldo total de dos muertos y varios heridos de diversas nacionalidades, incluyendo turistas de Colombia y Rusia, quienes fueron alcanzados por las balas en uno de los puntos turísticos más emblemáticos del país.

El reporte del IMSS-Bienestar detalla que los lesionados son atendidos en el Hospital General de Axapusco, donde especialistas multidisciplinarios tratan heridas de arma de fuego, fracturas y crisis de ansiedad, aunque por el momento no se reportan pacientes en estado crítico. Mientras los servicios consulares de Canadá y el Reino Unido activan protocolos de apoyo para las familias afectadas, las autoridades mexicanas mantienen bajo resguardo el recinto histórico para avanzar en la identificación del agresor, quien vestía indumentaria táctica al momento del ataque. Este «terrible acto de violencia armada», como lo calificó el gobierno canadiense, pone bajo la lupa internacional la seguridad en los destinos culturales de México frente al impacto de agresiones directas contra visitantes extranjeros.

Por moneroVB