La presidenta del Instituto Estatal Electoral (IEE), Yanko Durán, reconoció la creciente molestia ciudadana ante la saturación de bardas y espectaculares de aspirantes políticos, pero admitió que el organismo se encuentra limitado por un marco normativo ambiguo.
Durán explicó que, aunque el instituto entiende la frustración de la sociedad, su actuación es meramente administrativa y debe ponderar derechos como la libertad de expresión, especialmente cuando los actores políticos utilizan el vacío legal de publicitar «entrevistas» en revistas o periódicos. «Somos muy creativos para darle la vuelta a la norma y lo que queda dentro del marco legal, pues se queda», señaló la funcionaria, dejando claro que sin una reforma a las reglas del juego, estas conductas seguirán impunes.La consejera presidenta subrayó que cada denuncia debe analizarse de forma específica y que el IEE no puede actuar por oficio o basarse únicamente en notas periodísticas para retirar propaganda. Explicó que muchos de estos espectaculares se amparan en precedentes legales que protegen la labor editorial, lo que impide al instituto ir más allá de las regulaciones actuales. Esta «habilidad» de los aspirantes para encontrar recovecos en la ley ha generado una sensación de impotencia incluso dentro del propio órgano electoral, que se ve obligado a validar resoluciones que luego son confirmadas por los tribunales debido a la falta de solidez en las prohibiciones vigentes.