En una operación internacional coordinada por la Interpol, la Secretaría de Marina y la FGR, fue capturado en Buenos Aires, Argentina, el contraalmirante Fernando “N”, señalado como el líder de una poderosa estructura criminal dedicada al contrabando de hidrocarburos. El titular de la SSPC, Omar García Harfuch, confirmó que el detenido contaba con una ficha roja de Interpol y era buscado activamente por las autoridades mexicanas bajo cargos de delincuencia organizada. Al momento de su captura, el exmando naval se encontraba prófugo y portaba documentos falsos para evadir la justicia mientras dirigía operaciones de «huachicol fiscal» a gran escala.
La detención representa un golpe estratégico a las redes de corrupción y robo de combustible que operan mediante el engaño en la importación de energéticos. Según el reporte oficial, Fernando “N” utilizaba su experiencia y rango para facilitar el ingreso ilegal de hidrocarburos al país, afectando gravemente las arcas públicas. Tras su localización en Sudamérica, se han iniciado formalmente los trámites para su extradición inmediata a México, donde deberá enfrentar el proceso penal por los delitos que se le imputan en materia de hidrocarburos y su relación con el crimen organizado.
Este arresto subraya la determinación del Gobierno Federal de perseguir a los objetivos prioritarios sin importar su rango o ubicación geográfica. García Harfuch destacó que el aseguramiento fue posible gracias al intercambio de inteligencia con agencias internacionales, lo que permitió rastrear los movimientos del contraalmirante fuera de las fronteras mexicanas. La caída de este líder criminal se suma a la ofensiva contra el mercado ilícito de combustibles, una de las prioridades de la actual administración para recuperar la soberanía energética y combatir las finanzas de las organizaciones delictivas.
Finalmente, el caso de Fernando “N” pone bajo la lupa la infiltración de mandos militares en actividades de contrabando, un tema de alta sensibilidad para la seguridad nacional. Con su captura, se espera que las investigaciones arrojen luz sobre otros posibles cómplices dentro de la estructura portuaria y aduanera que permitieron el flujo de hidrocarburos robados durante meses. Por ahora, el contraalmirante permanece bajo custodia de las autoridades argentinas a la espera de que se concrete su traslado a territorio nacional para comparecer ante el juez que emitió su orden de aprehensión.