El secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña Grajeda, calificó como una situación irónica que el senador de Morena, Enrique Inzunza Cázares, quien solicitó un juicio político contra la gobernadora Maru Campos, sea ahora señalado por la DEA y la Fiscalía de Nueva York por vínculos con el narcotráfico. El funcionario estatal señaló que «el chiste se cuenta solo» al contrastar la calidad moral del legislador con las graves acusaciones que pesan en su contra en el extranjero, donde se le relaciona con la estructura de protección del Cártel de Sinaloa.
De la Peña expresó su sorpresa por la contundencia de las acusaciones del gobierno norteamericano, las cuales incluyen solicitudes directas de detención para altos funcionarios y mandos policiales. El secretario subrayó la importancia de observar el desarrollo de este caso internacional, confiando en que este escándalo no afecte la relación bilateral con Estados Unidos, especialmente en las entidades del norte como Chihuahua, donde se ha mantenido un nivel de desarrollo y cooperación superior al resto del país.