Chihuahua, Chih.- La gobernadora Maru Campos aprovechó el marco del Día del Trabajo para oficializar un incremento del 6 por ciento al salario de los burócratas estatales, marcando el tercer año al hilo que se aplica esta medida. Frente a los integrantes del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Gobierno, la mandataria lanzó un mensaje de diferenciación política al asegurar que su administración sabe hacer lo correcto, subrayando un contraste implícito con otras formas de gobierno mientras reforzaba el pacto con la base operativa del estado en el salón Pinos Altos.

El anuncio no se limitó al sueldo base, pues el paquete de beneficios incluye un ajuste al bono de útiles escolares, un pago por firma de acuerdos de 4 mil 500 pesos y la concesión de dos días económicos extra. Estas concesiones económicas buscan blindar la estabilidad laboral en Chihuahua y asegurar que la maquinaria administrativa camine sin fricciones, especialmente en sectores clave como Pensiones Civiles del Estado y la Secretaría de Hacienda, cuyos titulares estuvieron presentes para validar la viabilidad financiera del acuerdo.

Para el Gobierno del Estado, mantener a los sindicalizados satisfechos no es solo un acto de justicia laboral, sino una estrategia de gobernabilidad para demostrar que Chihuahua tiene un rumbo distinto al resto del país. Al decir que su equipo da ejemplo de quiénes son los chihuahuenses frente a otros, Maru Campos eleva el tono del discurso hacia una identidad de eficiencia y resistencia, utilizando el presupuesto público como una herramienta de validación para su gestión ante un sindicato que, en voz de su secretaria general Erika Zermeño, se declaró aliado total del proyecto estatal.

Este movimiento cierra filas en un momento donde la presión económica y las tensiones políticas exigen una estructura interna sólida y sin fisuras. El aumento del 6 por ciento se traduce en un mensaje de control y orden institucional, donde la firma del pliego petitorio se convierte en un símbolo de paz laboral comprada con disciplina fiscal. Al final, el mensaje es claro: en Chihuahua la relación con el poder se mantiene a través de beneficios tangibles y un discurso de identidad que busca blindar a la burocracia contra influencias externas.

Por moneroVB