La Secretaría de Educación Pública (SEP), bajo la dirección de Mario Delgado Carrillo, rectificó este lunes su postura y confirmó que se respetará el calendario escolar 2025-2026 original. Con esta decisión, las clases en el nivel básico concluirán formalmente el miércoles 15 de julio, anulando el polémico acuerdo del pasado 7 de mayo que pretendía adelantar el fin de cursos al 5 de junio. Tras una sesión extraordinaria del Consejo Nacional de Autoridades Educativas (CONAEU), se determinó que no existen condiciones para reducir drásticamente el ciclo escolar, priorizando la formación académica por encima de la logística del Mundial de Futbol y las presiones climáticas.
El cambio de rumbo responde a un llamado directo de la presidenta Claudia Sheinbaum y a la presión ejercida por diversos sectores sociales. Durante la plenaria nacional, las autoridades escolares reconocieron que recortar casi siete semanas de actividades agravaría el rezago educativo y vulneraría los derechos de millones de estudiantes. Organismos como la Coparmex y la Unión Nacional de Padres de Familia habían rechazado tajantemente la medida original, calificándola como un atentado contra la calidad educativa y una complicación logística inmanejable para las familias que trabajan.
A pesar de que el anuncio previo del 5 de junio se había tomado por supuesta unanimidad entre las 32 entidades federativas, la ola de críticas y el exhorto de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos obligaron a la SEP a restablecer las fechas publicadas en el Diario Oficial de la Federación. Bajo el nuevo acuerdo, el regreso a clases para el ciclo 2026-2027 se proyecta para finales de agosto, manteniendo la estructura pedagógica que se había planteado desde el inicio del año escolar sin las omisiones que implicaba el receso anticipado de 87 días.
No obstante, la SEP dejó abierta la posibilidad de que aquellos estados que enfrenten condiciones climáticas extremas o emergencias por calor durante el verano soliciten modificaciones particulares en sus horarios o actividades. Esta flexibilidad permitirá atender la seguridad de los alumnos sin desmantelar el calendario nacional de forma generalizada. Con esta resolución, el sistema educativo retoma su cauce ordinario, cerrando un episodio de incertidumbre que mantuvo en vilo a docentes, padres y alumnos durante la última semana.