H. Cd. de Chihuahua.- Un comando armado perpetró una sangrienta masacre en el norte de Honduras al emboscar a un grupo de trabajadores agrícolas dentro de una finca de palma africana ubicada en la comunidad de Rigores, en el municipio de Trujillo, departamento de Colón. El reporte preliminar de las autoridades de seguridad locales confirmó el hallazgo de al menos 14 personas sin vida, tratándose de 11 hombres y tres mujeres, cuyos cuerpos quedaron dispersos en las casetas y plantíos de la propiedad tras ser acribillados con armas de grueso calibre cuando se disponían a iniciar sus labores del campo.

El ataque se registró en la conflictiva región del Bajo Aguán, un territorio históricamente marcado por disputas agrarias extremas, invasiones de tierras y tensiones permanentes entre organizaciones campesinas, guardias privados y fuerzas del orden por el control de la producción palmera. La magnitud de la violencia en el norte del país centroamericano ha escalado de manera alarmante durante el año 2026, acumulando un total de 11 masacres que han cobrado la vida de cerca de 47 personas en zonas rurales; la implicación de este atentado evidencia la total desatención de la problemática social de la tenencia de la tierra y la libre operación de estructuras criminales fuertemente armadas que desestabilizan los corredores productivos estratégicos.

Por moneroVB