Obed con Andrea

La salida de Obed Domínguez de la estructura federal de Morena en Chihuahua encendió lecturas internas dentro del partido. Quien durante casi cinco años operó como enlace federal dejó el cargo de manera sorpresiva para integrarse al proyecto político de la senadora con licencia Andrea Chávez. En Morena no lo ven como un movimiento menor, sino como la llegada de una pieza estratégica al círculo más cercano de la juarense.

Obed Domínguez es identificado dentro del partido como uno de los principales operadores electorales en Chihuahua, por su trabajo territorial y capacidad de operación política. Su incorporación fortalece el equipo de Andrea Chávez en momentos donde comienzan a definirse grupos, estructuras y respaldos rumbo al 2027.

Incluso antes de su salida, el propio Obed ya había marcado postura al señalar públicamente que Andrea Chávez era el proyecto y el canal para llevar la 4T al Gobierno de Chihuahua. Hoy, esa definición deja de ser discurso y se convierte en alineación política abierta dentro de Morena.

Porque cuando los operadores empiezan a acomodarse antes que las candidaturas, es señal de que la disputa interna ya arrancó.

El tiro por la culata

Tal pareciera que el tema de las famosas calcomanías de la Policía Municipal de Chihuahua, donde aparece la leyenda del Departamento de Policía de Nueva York tras un hermanamiento en materia de capacitación, terminó por salirse del guion que algunos pretendían. Las mañaneras dedicadas al asunto, lejos de causar un daño político o mediático en Chihuahua, parecen haber revertido el golpe contra el propio régimen de la presidenta Claudia Sheinbaum.

Porque sí, quizá lo más fácil sería quitar o dejar las calcomanías de las patrullas si tanto dolor causa a ciertos sectores políticos partidistas. Pero ayer quedó en evidencia que el problema de fondo no está en una estampa, sino en lo que el Gobierno Federal no puede retirar del mapa con la misma facilidad.

¿Cómo va a borrar el gobierno de Sheinbaum que Ciudad Juárez sigue entre las ciudades más violentas del país y es gobernada por Morena? ¿Cómo va a quitar que el municipio de Morelos, donde estalló la polémica por el narcolaboratorio, también es gobernado por Morena? ¿Cómo va a esconder que entre 80 y 100 mil personas han perdido su empleo en los últimos meses en Juárez, o que cientos de familias están siendo desplazadas en Guadalupe y Calvo, Durango y otras zonas de la Sierra Tarahumara?

Entre más intentan poner el dedo sobre la llaga en Chihuahua por unas calcomanías, más parece salirles el tiro por la culata. Hoy más que nunca, quizá el silencio sería el mejor acompañante para Morena y para algunos de sus actores políticos.

La marcha que sigue pendiente

A prácticamente una semana de la denominada marcha de Morena, o como ellos mismos la llamaron, la marcha por la soberanía, y tras el escándalo por la participación de agentes norteamericanos en la destrucción del narcolaboratorio en Morelos, el PAN estatal sigue sin fijar fecha para la contramarcha que durante días presumieron. Tampoco lo ha hecho Jorge Romero desde la dirigencia nacional, pese a que aseguraban que podrían superar por miles la movilización morenista en Chihuahua.

 

La ausencia de respuesta empieza a generar ruido dentro y fuera del panismo. Sobre todo porque militantes de cepa azul ya se mostraban listos desde semanas atrás para salir a las calles.

 

Sin embargo, la movilización nunca llegó y el cuestionamiento ahora apunta directamente al Comité Directivo Municipal encabezado por César komava y a la dirigencia estatal de Daniela Álvarez.

 

Y en medio del debate apareció una frase breve, pero políticamente demoledora, de la dirigente estatal de Morena, Bridget Granados.

 

Señaló que si tanto le duele al PAN el caso del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha, señalado por el Departamento de Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico junto con varios funcionarios de su gobierno, entonces por qué Acción Nacional no ha organizado nada en Sinaloa. Por qué Jorge Romero no está allá encabezando protestas y por qué tampoco se ha visto una reacción similar fuera de Chihuahua.

 

La pregunta terminó pegando donde más incomoda. Porque mientras Morena ya ocupó la escena pública con narrativa y movilización, en el PAN todavía no queda claro qué estrategia política existe realmente para contrarrestar el tema que hoy domina la conversación pública.

Por MoneroMx