H. Cd. de Chihuahua.- Decenas de miles de manifestantes integrados por mineros, campesinos, vecinos y trabajadores de fábrica marcharon de forma masiva este lunes por las principales avenidas de La Paz para exigir la renuncia inmediata del presidente centroderechista Rodrigo Paz. La movilización, que representa la mayor crisis social en los escasos seis meses de gestión del mandatario de 58 años, se da en el marco de la cuarta semana consecutiva de protestas nacionales y bloqueos de carreteras convocados por la Central Obrera Boliviana en rechazo frontal a las políticas económicas de corte liberal; las tensiones derivaron en desabasto crítico de combustibles, alimentos y medicinas en la sede de gobierno, luego de que civiles armados con palos y piedras frustraran los intentos de las fuerzas armadas para abrir corredores humanitarios el pasado fin de semana.
En un intento por contener la insurrección popular provocada por la peor crisis económica que sufre el país andino en las últimas cuatro décadas, el presidente Paz anunció desde la ciudad de Sucre la reducción a la mitad de su salario y el de sus ministros, una medida calificada de simbólica que fue rechazada por las bases que demandan incrementos salariales y soluciones al encarecimiento de la vida. Mientras los manifestantes descendían desde la vecina ciudad de El Alto detonando petardos y topándose con barricadas de la policía antimotines, el Ejecutivo federal reiteró su llamado al diálogo pero descartó negociar con sectores radicales, acusando formalmente al expresidente socialista Evo Morales de instigar el movimiento para alterar el orden democrático; la implicación de este conflicto geopolítico escaló al plano internacional tras el pronunciamiento del secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, quien comprometió el respaldo de Washington para evitar el derrocamiento de un gobierno elegido democráticamente.