H. Cd. de Chihuahua.- El líder de los concesionarios del transporte público, Francisco «Güero» Lozoya, advirtió que si el desabasto de combustible a nivel federal escala, el servicio de camiones urbanos se suspenderá por completo ante la imposibilidad de mover las unidades.

El representante gremial reveló que la actividad dejó de ser un negocio rentable y actualmente operan con pérdidas financieras debido a la fluctuación de costos, lo que los obligó a recortar y modificar el número de camiones en circulación en rutas como Infonavit, Ruta 100, Nombre de Dios Ojo y Tec-2. Explicó que las únicas rutas viables en la actualidad son Circunvalación 2 y Riberas de Sacramento, mientras que todas las demás son subsidiadas directamente por los propios concesionarios sin apoyo de ningún nivel de gobierno.

Para intentar mitigar los altos costos de producción, los transportistas introdujeron camiones más pequeños con motores de menor cilindraje, una medida que resultó insuficiente para rescatar al sector.

Lozoya expuso que el colapso financiero responde tanto al encarecimiento del diésel como a la saturación vial provocada por el decreto de regularización de vehículos extranjeros, el cual inundó la ciudad de automóviles, desplomó el número de usuarios del transporte público y generó un tráfico tremendo en las calles.

Ante este panorama, sentenció que el sistema caerá en una crisis terminal a menos que la federación otorgue un subsidio emergente o se evalúe un ajuste a la tarifa, manifestando su disposición de transparentar los números reales ante las autoridades estatales.

Por moneroVB