H. Cd. de Chihuahua.- La Cámara de Diputados aprobó en lo particular una reforma judicial que aplaza formalmente la elección de jueces y magistrados hasta el año 2028, incluyendo de último minuto una polémica reserva que permitirá a los actuales magistrados de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación postularse para la reelección en ese mismo proceso. La votación alcanzó la mayoría calificada con 322 votos a favor, 132 en contra y 22 abstenciones, llamando la atención que dentro de estas últimas se ubicaron las firmas de los propios legisladores morenistas Olga Sánchez Cordero y Alfonso Ramírez Cuéllar; tras el intenso debate que se prolongó hasta la madrugada de este jueves 28 de mayo, el decreto fue turnado de inmediato al Senado de la República para continuar con sus efectos constitucionales.
El punto más ríspido de la sesión legislativa corrió por cuenta del diputado morenista Sergio Carlos Gutiérrez Luna, quien presentó una modificación quirúrgica al artículo Cuarto Transitorio del dictamen para suprimir la palabra «no» del texto original, el cual prohibía expresamente que los integrantes en funciones del tribunal electoral buscaran un nuevo periodo. El promovente de la izquierda argumentó desde la tribuna que el cargo de magistrado electoral es plenamente comparable al de los ministros de la Suprema Corte, por lo que resulta justo que cuenten con condiciones equivalentes de participación y permanencia; la implicación de este cambio de redacción es profunda, pues abre una ventana legal para que los actuales juzgadores de la Sala Superior puedan mantenerse en sus puestos hasta por un periodo total de 17 años, desatando acusaciones de complicidad institucional y un fuerte enfrentamiento interno dentro del propio bloque oficialista.