H. Cd. de Chihuahua.- La destrucción de varias esculturas monumentales pertenecientes a la exposición urbana Gigantes del Futbol, perpetrada por manifestantes durante las recientes protestas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación en el Paseo de la Reforma, desató una intensa polémica en la Ciudad de México a escasas semanas de la inauguración de la Copa del Mundo. Las imponentes piezas, que alcanzaban entre cinco y seis metros de altura con un peso aproximado de 200 kilogramos cada una, fueron derribadas con cuerdas, vandalizadas e incluso incendiadas en plena vía pública, dejando daños severos en su estructura de fibra de vidrio y acabados artísticos elaborados por el taller mexiquense Zion Art Studio. La agresión provocó duras críticas de diversos sectores ciudadanos, quienes lamentaron el impacto directo a un proyecto diseñado para promover el turismo y exhibir el trabajo de artesanos mexicanos ante la justa mundialista.
Aunque ni las autoridades del Gobierno de la Ciudad de México ni los organizadores de la muestra han revelado el valor real de las figuras ni si se cuenta con una póliza de seguro para contingencias, especialistas en escenografía monumental estiman que el costo individual de cada pieza oscila entre los 80 mil y los 250 mil pesos, dependiendo del diseño y la logística de instalación. Hasta el momento se desconoce el número exacto de esculturas que podrán ser restauradas y el monto financiero necesario para su eventual recuperación, por lo que el balance final permanece en la incertidumbre ante la falta de datos oficiales. La implicación de este sabotaje cultural ensombrece la cuenta regresiva de la capital del país rumbo al partido inaugural del torneo, evidenciando la falta de garantías de seguridad para el mobiliario urbano conmemorativo frente al clima de confrontación social que impera en las calles principales.
