H. Cd. de Chihuahua.- Durante su vuelo rumbo a la capital española, el Papa León XIV recibió una playera de la selección mexicana de fútbol en un encuentro con los representantes de los medios de comunicación que viajan en la comitiva papal. Al ser cuestionado de manera directa sobre cuáles son sus preferencias de cara al arranque de la Copa del Mundo 2026, el pontífice bromeó con la prensa y reconoció que, aunque tiene la intención de seguir de cerca algunos de los partidos del torneo, todavía no ha tomado una decisión definitiva sobre qué equipo recibirá su respaldo durante la competencia justa mundialista.
El líder de la Iglesia Católica explicó de manera franca que su indecisión pasa por la ausencia de sus dos grandes referentes afectivos en el balompié, recordando que ni Perú, nación donde desarrolló una parte importante de su labor pastoral en años previos, ni Italia, el país que alberga la sede del Vaticano, consiguieron su boleto para clasificar al certamen internacional. Antes de despedirse y continuar con su recorrido por los pasillos de la aeronave, el Papa dejó abierta la posibilidad de inclinarse por alguna sorpresa en el torneo, señalando entre risas que hay algunos países pequeños que de hecho lograron entrar a la competencia y que habrá que ver cómo se desempeñan en la cancha.