Para mitigar los efectos de estas condiciones ambientales, las autoridades de salud y la máxima casa de estudios recomiendan el uso de cubrebocas, preferentemente del tipo N95, al ser más efectivo para filtrar partículas suspendidas. Asimismo, se aconseja a la ciudadanía evitar salir a la calle si no es estrictamente necesario, mantener puertas y ventanas cerradas en hogares y oficinas, asegurar una hidratación adecuada y practicar el estornudo de etiqueta para prevenir la propagación de agentes infecciosos.
El académico destacó que grupos vulnerables, como niños, adultos mayores y personas con antecedentes de asma o rinitis, deben extremar precauciones, ya que los fuertes vientos provenientes de los frentes fríos pueden transportar partículas que propician enfermedades más complejas como la coccidioidomicosis. La Facultad de Medicina de la UACH mantiene una colaboración estrecha con la Secretaría de Salud para monitorear estas alertas y orientar a la comunidad sobre las medidas de autocuidado necesarias durante esta temporada.