La activista Ceci Patricia Flores Armenta, líder del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, informó el hallazgo de restos óseos que podrían corresponder a su hijo Marco Antonio Sauceda Rocha, desaparecido el 4 de mayo de 2019 en Bahía de Kino. El descubrimiento se realizó durante una jornada de rastreo en el kilómetro 46 de la carretera 26, en la zona rural de Hermosillo, como parte de las búsquedas independientes que encabeza el colectivo.

A través de redes sociales, la madre buscadora confirmó que las características de los restos coinciden con uno de sus dos hijos desaparecidos. En un mensaje directo, expresó: “Hoy localicé a mi niño…”, mientras que en un video solicitó la intervención de las autoridades para la realización de pruebas genéticas que permitan confirmar la identidad. “Solo quiero la confronta de ADN”, enfatizó, dejando claro que el proceso aún no concluye y que la certeza científica será clave.

El caso de Marco Antonio fue uno de los detonantes que llevaron a Ceci Flores a iniciar su activismo, tras la desaparición previa de su otro hijo, Alejandro Guadalupe Islas Flores, ocurrida en 2015 en Los Mochis, Sinaloa. Desde entonces, su labor ha escalado a nivel nacional, encabezando brigadas de búsqueda en distintos estados, muchas veces sin respaldo institucional y bajo condiciones de alto riesgo.

Reconocida incluso por la BBC como una de las 100 mujeres más influyentes, Ceci Flores se ha consolidado como una figura clave en la crisis de desapariciones en México. Este hallazgo no solo representa un posible cierre personal tras años de incertidumbre, sino que vuelve a evidenciar la magnitud del problema: madres que hacen el trabajo que el Estado no ha logrado resolver, excavando con sus propias manos la verdad que sigue enterrada.

Por moneroVB