Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, estaría en negociaciones con la fiscalía federal de Estados Unidos para concretar su entrega y convertirse en testigo protegido, según reveló el periodista Jesús Lemus Barajas. El acercamiento se habría realizado a través de uno de sus abogados durante el fin de semana pasado, ante el cerco de seguridad federal que lo mantiene confinado en su domicilio y la negativa de la presidencia para permitirle regresar al cargo del que se separó el pasado dos de mayo.
Las conversaciones ocurren tras las acusaciones formales presentadas el veintinueve de abril por el Departamento de Justicia en el Distrito Sur de Nueva York, que lo vinculan junto a otros nueve funcionarios con la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa. Ante los antecedentes de entrega de excolaboradores como Gerardo Mérida y Enrique Díaz Vega, el mandatario con licencia buscaría un acuerdo para reducir posibles condenas a cambio de información sobre operadores criminales de mayor nivel.